Bajo la premisa de pasar del discurso a la acción, la empresa organizó su XI Convención Internacional de Distribuidores, en la que se habló sobre los avances y compromisos de la industria con el medio ambiente.
En un momento en que la construcción representa cerca del 40% de las emisiones globales de CO₂, la industria de la construcción enfrenta la presión de transformarse. Ya no basta con construir más, el reto es construir mejor. Con esa premisa, la XI Convención Internacional de Distribuidores de Imptek Saint-Gobain 2026, escenificada en la Isla San Cristóbal del Archipiélago de Galápagos, puso sobre la mesa una conversación urgente sobre el futuro de las ciudades y el rol del sector en la sostenibilidad.
Realizada en uno de los ecosistemas más emblemáticos del planeta, la convención posicionó al Ecuador como un espacio de reflexión estratégica en el que participaron la academia, los medios de comunicación, arquitectos, constructores y distribuidores de la región, quienes analizaron el impacto de la construcción en el ambiente y las decisiones que definirán el futuro de la industria a mediano y largo plazo.
“Hablar de sostenibilidad en las Islas Galápagos es un llamado a la acción para el continente y el mundo entero. Desde Imptek y Saint-Gobain creemos que hoy la construcción tiene el desafío de reducir su impacto ambiental, garantizar siempre la seguridad y, al mismo tiempo, generar soluciones que mejoren la calidad de vida de las personas y las comunidades” reflexionó Juan Pablo Sotomayor, director general Saint-Gobain Imptek.
Las cifras refuerzan esta urgencia. Según el estudio Sustainable Construction Barometer 2025 de Saint-Gobain para 2050, siete de cada 10 personas vivirán en ciudades y más de la mitad de los edificios aún no se construyen. Esto abre una oportunidad única para replantear cómo se diseñan, ejecutan y habitan los espacios, especialmente en América Latina, donde el crecimiento urbano sigue en expansión.
En paralelo, la construcción más liviana y sostenible deja de ser una tendencia para consolidarse como un factor decisivo en la competitividad del sector. Aunque el 47 % de los grupos de interés todavía percibe mayor valor en la construcción tradicional, el 90 % de los profesionales proyecta que su actividad estará vinculada a soluciones sostenibles en el próximo lustro, reflejando una transformación que, de acuerdo a este estudio, ya redefine el futuro de la industria.
En este contexto, la empresa presentó soluciones en impermeabilización, aislamiento termoacústico y vialidad que integran desempeño técnico con sostenibilidad, apostando por un equilibrio entre eficiencia, durabilidad y menor impacto ambiental.
Sin embargo, uno de los mensajes más relevantes del encuentro fue que la transformación del sector va más allá de la tecnología.
“El mercado ya no demanda productos, sino soluciones. La diferencia está en quién integra conocimiento técnico, innovación y entendimiento del entorno desde el origen de cada proyecto. El desafío es impulsar, desde el diseño y lo técnico, pequeños cambios que generen grandes impactos, llevando la sostenibilidad de los discursos a la práctica.”, afirmó Esteban Najas, fundador y director de Najas Arquitectos.
Responsabilidad y colaboración
La colaboración entre academia, autoridades, gremios, industria y ejecución se consolida como un factor clave para responder a un entorno cada vez más complejo, donde el diseño, la ingeniería y los materiales deben integrarse desde las etapas iniciales de cada proyecto.
En paralelo, surgió una redefinición clara del concepto de valor en la construcción. “El verdadero lujo hoy no está en lo visible, sino en lo que se siente: confort térmico, acústico y eficiencia energética. Ese es el nuevo estándar de calidad en la industria”, dijo Mauricio Beltrán, desarrollador de negocios de construcción liviana de Imptek Saint- Gobain
Así, atributos como el confort térmico, acústico y energético pasan de ser un diferencial para convertirse en un estándar. Sin embargo, el mayor desafío sigue siendo humano: desarrollar capacidades, compartir conocimiento y cerrar brechas para que la sostenibilidad se traduzca en acción concreta.
Con esta iniciativa, Saint-Gobain Imptek no solo impulsa una conversación necesaria, sino que refuerza su posicionamiento como un actor clave en la evolución de la construcción en la región, en un momento donde el impacto de cada decisión es más relevante que nunca.